Te quise antes de saber que queria y mucho mas
por como tu me quisiste a mi.
No se si te traje a fuerza de desearte
o desde antes del tiempo me esperabas alli.
Te vi por primera vez cuando eras un abrojo,
un boton, una larva, una celula gris.
Y ya tan fuertemente instalado en mi sangre
como diciendo, ¡madre! no me saques de aqui.
Hijo mio, yo nunca hubiera podido herirte
pero en algun momento, no lo supe ni yo
crei que deberia cuidarte de mi misma,
sin recordar que alguien nos cuidaba a los dos.
Pequeño hijo mio, que vienes en camino
cerrando mis heridas, instaurando la paz
antorcha que enciende mi vientre tan oscuro
con una luz que no se apagara jamas.
Hijo mio, te quiero, te espero y te agradezco
y muero por besarte y porque estes aqui
quiero ver en tus ojos, los ojos de tu padre,
y que le des a el, lo que me diste a mi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario